I Want to be a Butterfly


I want to be a Butterfly

“Quiero ser mariposa para que mi metamorfosis sea rápida”

La transexualidad ha sido objeto de representación en el ámbito artístico desde hace más de dos décadas. No obstante, Ángel Guzmán al no situar el centro de gravedad en el cuerpo sino en el contexto así como al enfatizar en el denominador común en lugar de en la diferencia da una visión totalmente renovadora de la representación de esta temática.

Cuando se habla de una persona transexual solemos reducirla a ese hecho únicamente, olvidando a todo aquello otro que compone y rodea a la persona.

A través de 9 retratos de personas de distintas edades y sexos se intenta llenar ese vacío y mostrar cómo los estados y sentimientos derivados de su situación son iguales a los que cualquiera de nosotros puede sentir pese a deberse a causas diversas: soledad, abandono, decepción, incertidumbre…

El orden de las obras es totalmente aleatorio pudiéndose adaptar a espacios muy diversos puesto que todas dialogan entre sí con la excepción de “Mariposa” (2015). Esta fotografía abriría o cerraría la exposición puesto que, por un lado, representa de un modo literal el título de la exposición y, por otro, condensa todo el subtexto de las otras nueve obras: la transformación y el renacimiento.

El tema de esta exposición es la transexualidad, un tema que ya encontró lugar como objeto de representación hace más de dos décadas. No obstante, destaca la frescura con que, a lo largo de sus diez fotografías, Ángel Guzmán (Granada, 1980) lo retoma. En ellas consigue crear con gran maestría escenas a caballo entre lo cotidiano y lo marginal, lo lúgubre y lo alegre, lo trágico y lo dichoso, lo individual y lo colectivo.
Desplaza ingeniosamente el punto de gravedad del cuerpo, su lugar habitual al tratar esta temática, hacia el contexto que lo rodea. No representa a transexuales; representa a personas; representa situaciones determinantes en la vida; representa sentimientos.

El desasosiego provocado por la ausencia del amor durante toda una vida. El placer que acontece tras yacer con la persona amada. La curiosidad ante el descubrimiento de la propia identidad. El dolor que produce la incomprensión no sólo de una sociedad, sino también de la propia familia. El amor por un ser querido. La desesperación de mirarse al espejo y no reconocerse. La alegría que colma el interior de uno mismo al conseguirlo tras un camino lleno de desavenencias y luchas tanto físicas como mentales.

Este proyecto comenzó como una respuesta a una llamada de socorro, como respuesta a ese alguien que busca un rayo de esperanza. A través de sus fotografías Ángel Guzmán hace extensible esa llamada a todo tipo de colectivos y sectores de la sociedad: niñxs, adolescentes, adultxs, ancianxs, heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, travestis, inmigrantes, emigrantes, blancxs, negrxs, latinxs, etc.

“Quiero ser invisible. Que no me señalen, me insulten o sea objeto de agresión. Quiero ser mariposa para que mi metamorfosis sea rápida. Quiero ser visible siendo yo.”                

Texto: Juan Montiel Rozas